LA MOVIDA DEL VINO (o cómo el WSET me ayudó a saber de vino y de la vida)

September 13 of 2021 - Actualidad

¿Sabes cuánta gente ha dejado trabajos y carreras prometedoras para meterse en el maravilloso –e inabarcable- mundo del vino? Seguro que conoces un amigo de un amigo que… ¡pues hay muchos más! Hoy os contamos una de estas historias inspiradoras, la de Gloria, nuestra tutora de WSET 1 y 2.

“¿QUÉ HACE UNA CHICA COMO TÚ EN UN SITIO COMO ÉSTE?”

Gloria es una gallega madrileña que viene del mundo del derecho, del comercio exterior y de la logística; y que consiguió trabajar en lo que es su gran pasión: el vino. Un viaje por las antípodas le ayudó a dar esta vuelta a su vida. Experiencias que llenan de energía y que hoy comparte con nosotros para inspirar a otros a que se atrevan a dar el paso al otro lado de la barra…


La culpa fue del chachachá…

“Cambiar la logística por el vino y conseguir que sea tu medio de vida, es casi como que te toque la lotería; ahora soy más feliz y hago lo que realmente me gusta. Pero como en todo, necesitas formarte. Comencé a estudiar, asistir a catas y a todo tipo de eventos relacionados con el vino y poco a poco me fui apasionando por lo que aprendía, pero no me sentía nada identificada con el lenguaje: probablemente por la falta de conocimiento. Palabras como: ataque, PH, aterciopelado, bitartratos, untuoso, madres, retrogusto, menisco, lágrimas, etc., millones de términos y de aromas imposibles que me conseguían frustrar y aburrir. Para los que sois de mi quinta, en nuestras cabezas estará siempre en sketch de “Martes y Trece” dedicado al vino, si no lo conocéis, buscarlo en YouTube (https://www.youtube.com/watch?v=5Tti6BJs-OQ ), es genial”.

Sabor de amor

“Cada una de esos “palabros” tienen su sentido y son perfectamente correctos, pero no siempre han de ser utilizados y menos con un público no profesional. Con la experiencia me he dado cuenta que la parte que más me gusta de mi trabajo es comunicar mi pasión por el vino. Es fundamental adecuarse al interlocutor y hacérselo lo más fácil posible, tanto tecnicismo, nos aleja del consumidor. Y el resultado, si explicamos bien y con las palabras completas, es que conseguimos que la gente termine diciendo “oye, me ha encantado, ha sido la primera vez que de verdad entiendo algo de vino y disfruto toda la sesión, gracias”. Luego muchos preguntan “¿dónde has aprendido?”

Mil calles levan hacia ti

“Conocí a Elisa Errea, la directora de The Wine Studio, por casualidad: compartíamos el mismo coworking. Eran los primeros años de The Wine Studio y ella impartía clases del WSET y decidí apuntarme, allí encontré exactamente lo que buscaba: naturalidad, sencillez y lógica, sin florituras, una manera de trasmitir el gusto por el vino para todos los públicos, ¡Eureka!

Es infalible: El WSET tiene una sistemática de cata que, desde ese momento, utilizo en cada vino que pruebo. Me ayuda a ordenar mi “vinoteca mental” y eso es lo que procuro transmitir a las personas que me acompañan. Entender todo lo que hay dentro de una copa es apasionante. Disfrutar de los sabores, los olores, los colores, las texturas, y me lo paso genial cada vez que pruebo un vino, en casa, en el trabajo, con amigos, cuando sea”.

Al calor del amor en un bar

Se pueden pasar horas mirando una botella, una copa, el vino. El mundo del vino es inabarcable. Ian Harris director general del WSET hace una pregunta casi filosófica, cuya respuesta puedes pensar que cambia según el estado de ánimo, pero es mucho más sencillo: “¿cuáles son los factores que determinan el estilo y la calidad del vino que tengo en mi copa?” las posibles respuestas no son fáciles, pero el WSET nos da las pautas necesarias para contestarlas de una manera sencilla y ordenada. Han pasado los años y tengo la suerte de formar parte del equipo THE WINE STUDIO y esto ha reforzado aún más mi respeto por esta metodología, que, además, te impulsa a seguir estudiando cada día. Así que, nos veremos en esta nueva movida del vino ¿a qué esperas?”