En el mundo del vino hay personajes que parecen haber nacido para viajar entre viñedos.
Procedente de una de las grandes familias vitivinícolas de Burdeos, François Lurton ha dedicado su vida a explorar territorios, variedades y estilos en distintos rincones del planeta. Fue, de hecho, uno de los primeros flying winemakers, elaborando vino en varios países mucho antes de que el término se popularizara.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado en Francia, Chile, Argentina, Portugal o España, siempre guiado por una curiosidad incansable por los terroirs y las culturas del vino. En nuestro país es responsable de algunos de los vinos más admirados de Rueda y Toro, y su proyecto actual se centra en Campo Elíseo, una bodega que combina precisión técnica, respeto por el viñedo y una mirada muy internacional.
Si hay una variedad que ha acompañado su carrera casi como una firma personal, esa es la Sauvignon Blanc, una uva que François ha interpretado con enorme éxito en distintas regiones del mundo.
Hoy nos visita en The Wine Studio con motivo de la incorporación a nuestra selección de vinos de un tinto muy especial: Gran Araucano Cabernet Sauvignon, un vino chileno profundo, elegante y expresivo que refleja el enorme potencial del país para esta variedad. La ocasión perfecta para sentarnos con él y compartir este Diálogo y Brindis.
François, empecemos con una pregunta esencial: ¿habría vino sin el gran público?
Sí… pero muy poco. Sin consumidores, nada existiría.
Entonces, ¿cómo podemos acercar más personas al vino?
Compartiendo momentos de convivencia alrededor del vino. Regalando vino a nuestros amigos y familiares. El vino es ante todo un momento compartido.
Desde tu experiencia internacional, ¿cuáles dirías que son las características indispensables de un vino de éxito?
Un vino bien hecho, bien presentado y de un origen reconocido.
¿Hasta qué punto influyen el talento, la añada y la experiencia en un vino?
Lo que realmente hace el vino es la calidad de la uva. Por eso las grandes añadas —cuando la vid no está estresada— suelen dar los mejores vinos. La experiencia del elaborador es especialmente útil en las añadas difíciles.
En el mercado encontramos vinos super premium y vinos de gran volumen. ¿Dónde está el equilibrio?
Cada mercado tiene sus necesidades.
España es el mayor exportador de vino a granel del mundo. ¿Qué opinión te merece el vino a granel?
Personalmente prefiero vender mejor la uva.
Una curiosidad: ¿por qué no se elaboran más vinos en formato magnum?
Porque no hay más demanda, salvo en la restauración. En muchos países con poco consumo de vino, este formato incluso es desconocido.
Hoy vemos enólogos con mucha visibilidad mediática. ¿Crees que hay demasiados enólogos buscando notoriedad?
En el nuevo mundo, a veces el enólogo cree que es el único que sabe hacer grandes vinos… y eso puede volverlo un poco pretencioso.
Para alguien que empieza a interesarse por el vino, ¿qué es lo más importante que debería saber?
Ser curioso y probar de todo. El encanto del vino está en su diversidad.
¿Alguna lectura imprescindible para entender mejor el vino?
Le Goût du Vin, de Émile Peynaud. Y también leer regularmente revistas como Wine Spectator o Decanter.
¿Dónde compras tus vinos?
A menudo en subastas, o intercambiando botellas con amigos productores.
¿Y qué vinos sueles comprar?
Sobre todo Champagne… y algunos grandes vinos del mundo.
Después de toda una vida dedicada al vino, ¿qué reflexión te gustaría compartir con nosotros?
Ser productor de vino es un trabajo duro, estresante y sin descanso. Pero también ofrece momentos muy gratificantes y profundamente enriquecedores.
Las copas están servidas y el Gran Araucano Cabernet Sauvignon despliega sus aromas en la mesa. François, ¿por qué brindamos hoy?
Por la diversidad del vino… y por seguir descubriéndola.
¡Salud!
Equipo The Wine Studio